sábado, 10 de mayo de 2008

El pan nuestro de cada día

Vemos el precio de los alimentos subir. La subida nos asusta, más bien nos acojona. Los expertos nos dicen que se debe a la demanda por parte de las empresas de biocombustibles que usan los antipáticos USA para sus coches que se emborrachan de combustible. También al consumo desmesurado de estos otros, los chinos antipáticos, que ahora quieren comer mejor. Al gran cambio climático que se nos echa encima para freirnos, esto ya no acojona, nos hunde en un estado de terror que nos bloquea.

Mientras nuestra energía siga subiendo, los alimentos subirán. Aunque el Sr. Trichet haga bien su trabajo y mantega a sus "tipos" duros, los precios subirán.

En todo esto, el que menos tiene, el menos preparado, el más flojo, el más vago, el que tenga menos recursos, el desgraciado, sólo tendrá acceso a unos alimentos cada vez más USA, con mucha energía, más baratos que los alimentos más saludables, pero no tan baratos como deberían serlos. Lo necesario para que unos pocos, los más preparados, los más fuertes, los menos vagos y aquellos con más recursos puedan incrementar aún más sus riquezas, sequirán con sus buenos alimentos, son estos los que saben cual es el pan nuestro de cada día.